¿Bailamos?
La música empieza suave, escapando de los violines, huyendo del piano,...
Me imagino rodeada por tus manos firmes, siguiendo el ritmo alegre de esta melodía sugerente. Entre giros y vueltas guías mis pasos e intentas rozar mi pelo con disimulo. Dejo volar mi imaginación y puedo sentir como la pasión crece al ritmo del vals, el calor sube a mis mejillas y las tiñe de rosa pálido. Ya no me atrevo a mirarte, temo que descubras el calor que siento, aunque casi puedo ver como el deseo asciende a tus labios y los convierte en un volcán en erupción. Cómo me gustaría que rozaras mi cuello con esos labios ardientes, en la soledad de un baile.
Ya no veo nada más que mi sueño, no siento nada más allá de tus brazos rodeándome. La música eleva mis pies, los mueve, y me sorprendo siguiendo el ritmo con el pie. Disfruto del cálido aliento que imagino, de la cercanía ficticia de tu cuerpo, de este momento breve en que todo desaparece como por arte de magia, quedando únicamente la música y los cuerpos combinados al unísono.
Sigo mirando al frente cuando muere la música y empiezan los acordes de un tango, coges mi mano y obligándome a mirarte me seduces:
- ¿Bailamos?
Me imagino rodeada por tus manos firmes, siguiendo el ritmo alegre de esta melodía sugerente. Entre giros y vueltas guías mis pasos e intentas rozar mi pelo con disimulo. Dejo volar mi imaginación y puedo sentir como la pasión crece al ritmo del vals, el calor sube a mis mejillas y las tiñe de rosa pálido. Ya no me atrevo a mirarte, temo que descubras el calor que siento, aunque casi puedo ver como el deseo asciende a tus labios y los convierte en un volcán en erupción. Cómo me gustaría que rozaras mi cuello con esos labios ardientes, en la soledad de un baile.
Ya no veo nada más que mi sueño, no siento nada más allá de tus brazos rodeándome. La música eleva mis pies, los mueve, y me sorprendo siguiendo el ritmo con el pie. Disfruto del cálido aliento que imagino, de la cercanía ficticia de tu cuerpo, de este momento breve en que todo desaparece como por arte de magia, quedando únicamente la música y los cuerpos combinados al unísono.
Sigo mirando al frente cuando muere la música y empiezan los acordes de un tango, coges mi mano y obligándome a mirarte me seduces:
- ¿Bailamos?

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1 Comments:
es precioso.. meencantas con tus letras... y bailar.. sintiendo asi..
es un balsamo al corazon.. a los sentimientos.. a al amor...
bello
te felicito
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